
En algunos pequeños momentos el escritor puede sentirse fuera de aquí. Descolgarse por completo de todo y sentirse pleno. Sin embargo esa felicidad no la detecta, donde se ha visto un escritor feliz, salvo que sea un best seller. Pero creo que la halla en esos pequeños momentos en los que no se da cuenta de que es él mismo y la espontaneidad le brota por los poros como el olor alcohol después de una noche de parranda. Considero que encuentra sosiego en dos instantes donde puede componer y descomponer, hacer y deshacer a su antojo, momento donde pude ser y dejar de ser, crear y recrear miles de flashes y destellos.
Sin sentido intentaba expresar algunos pensamientos aislados.
El proceso creativo, si es que existe, no cuadra en vos, es una especia de presa que cede, y después de días meses y quizá años, suelta de un solo manotazo todo lo que tenía dentro. Por razones quizá incompresibles hasta para vos.
Me mira desconfiado. Sin embargo me propongo darle una mano, un empujón para que de el salga lo peor y lo mejor. Le brindaré algunas pistas que consuelen su necesidad de explicaciones, su búsqueda continua de la raíz que lo inspira. Esa musa esquiva que tanto poeta suelto anda buscando, que tanto músico crea para justificar una letra.
Se lo dije pero no me creyó.
Uno compone cuando se descompone, le lancé haciéndome el profundo y el tipo se rió en mi cara y sorbió otro trago.
Explicate mejor pibe que no me conmoviste ni un poco con eso.
Digo que creas cuando descrees de todo o cuando conseguís algo que te moviliza, que te genera una ansiedad por hacer. En tu peor momento puede llegar a salir tu mejor obra. Y cuando una mina te da vuelta de un sopapo, capaz que le escribís al amor de la manera que nadie lo hizo hasta el momento.
Y eso con que se come?
El sujeto se me estaba haciendo el difícil, se había dado cuenta que mi teoría hacía agua por todos lados.
Me pedí una Santa Fe como para matizar el momento, me mande casi de lleno el vaso, para tomar coraje y agarrando unos palitos salados le aseguré. Digo que un artista al estar convencido de que es feliz es muy difícil que genere algo, por el contrario la depresión, la soledad, los desamores, son la raíz de toda historia. Sino mirate vos.
Ya me clavó fija la mirada y no le gustó ni medio que lo pusiera de ejemplo.
Ya tenés canas, escribís al pedo porque nadie lo lee, salvo yo, que lo hago de onda. No te han publicado un cuento ni en un chicle Bazooka, no tenes un hijo y no plantaste un árbol. En síntesis, sos un fracasado espectacular, y por eso sos tan prolífico.
Cuando se paró pensé que me cruzaba la cara de una trompada, pero en cambio, sacó unas cuantas monedas y se puso a contarlas.
Por un momento pensé que estaba contando el poco dinero que tenía como muestra de su derrota como ser humano, en estos tiempos quien más tiene parece ser el más exitoso.
Sin embargo no, le hizo una seña al mozo y se encargó otra bebida. Cuando llegó su requerimiento, sorbió profundo, me miró y dijo.
Tas equivocado pibe, yo solo escribo por la bebida, me agarro unos pedos de aquellos y cazo el cuaderno y pongo lo que me sale.
Obnubilado por tanta sabiduría volcada en una corta sentencia, decidí irme con mi filosofía de tapial a otro lado. Y en el camino descubrí que es cierto que los locos y los borrachos siempre dicen la verdad. Uh, me siento descompuesto, creo que los palitos estaban viejos.
Sin sentido intentaba expresar algunos pensamientos aislados.
El proceso creativo, si es que existe, no cuadra en vos, es una especia de presa que cede, y después de días meses y quizá años, suelta de un solo manotazo todo lo que tenía dentro. Por razones quizá incompresibles hasta para vos.
Me mira desconfiado. Sin embargo me propongo darle una mano, un empujón para que de el salga lo peor y lo mejor. Le brindaré algunas pistas que consuelen su necesidad de explicaciones, su búsqueda continua de la raíz que lo inspira. Esa musa esquiva que tanto poeta suelto anda buscando, que tanto músico crea para justificar una letra.
Se lo dije pero no me creyó.
Uno compone cuando se descompone, le lancé haciéndome el profundo y el tipo se rió en mi cara y sorbió otro trago.
Explicate mejor pibe que no me conmoviste ni un poco con eso.
Digo que creas cuando descrees de todo o cuando conseguís algo que te moviliza, que te genera una ansiedad por hacer. En tu peor momento puede llegar a salir tu mejor obra. Y cuando una mina te da vuelta de un sopapo, capaz que le escribís al amor de la manera que nadie lo hizo hasta el momento.
Y eso con que se come?
El sujeto se me estaba haciendo el difícil, se había dado cuenta que mi teoría hacía agua por todos lados.
Me pedí una Santa Fe como para matizar el momento, me mande casi de lleno el vaso, para tomar coraje y agarrando unos palitos salados le aseguré. Digo que un artista al estar convencido de que es feliz es muy difícil que genere algo, por el contrario la depresión, la soledad, los desamores, son la raíz de toda historia. Sino mirate vos.
Ya me clavó fija la mirada y no le gustó ni medio que lo pusiera de ejemplo.
Ya tenés canas, escribís al pedo porque nadie lo lee, salvo yo, que lo hago de onda. No te han publicado un cuento ni en un chicle Bazooka, no tenes un hijo y no plantaste un árbol. En síntesis, sos un fracasado espectacular, y por eso sos tan prolífico.
Cuando se paró pensé que me cruzaba la cara de una trompada, pero en cambio, sacó unas cuantas monedas y se puso a contarlas.
Por un momento pensé que estaba contando el poco dinero que tenía como muestra de su derrota como ser humano, en estos tiempos quien más tiene parece ser el más exitoso.
Sin embargo no, le hizo una seña al mozo y se encargó otra bebida. Cuando llegó su requerimiento, sorbió profundo, me miró y dijo.
Tas equivocado pibe, yo solo escribo por la bebida, me agarro unos pedos de aquellos y cazo el cuaderno y pongo lo que me sale.
Obnubilado por tanta sabiduría volcada en una corta sentencia, decidí irme con mi filosofía de tapial a otro lado. Y en el camino descubrí que es cierto que los locos y los borrachos siempre dicen la verdad. Uh, me siento descompuesto, creo que los palitos estaban viejos.


