
Hace más de diez años que te dejé, que me fui un poco más lejos que de costumbre. Pasó más de una década desde que te abandoné por alguien distinto. Más grande, quizá más hermoso para la opinión de muchos, con más curvas incluso. Sin embargo nunca te olvidé.
Recuerdo que cuando me alejé de vos te juré volver. Fue una promesa sin fecha de vencimiento pero te aseguro que no debe faltar mucho para que llegue el día.
Con vos pasé todo y fuiste mi primera vez en cada una de las cosas. Debe ser por eso que tengo la certeza que volveré a vos, indefectiblemente.
Aunque me haga el difícil, aunque las circunstancias indiquen lo contrario, aunque los años y el mundo te cambien. Aunque el tiempo y los desamores me corrompan.
Fuiste mi primer cigarrillo, mi primer cerveza, mi primer amor. Mi primer sangría, mis noches de verano, mis mañanas de invierno. Fuiste un montón de gente, de amigos, de disputas. Fuiste una pila de errores, de odios, de metegoles.
Fuiste la Bety, la plaza, el campito. Fuiste los techos de tejas, los tanques en fila y las veredas anchas. Fuiste las calles plenas de azahares o lo que sean, fuiste la L, Loyola, Independiente, Atenas o Floresta.
Es increíble como me embarga la nostalgia, y soy capaz de subir a los techos a ver si al menos veo algo que se parezca a vos.
Se que como muchas en mi vida te quedaste esperando, me viste partir, me aguardarás volver. Esos arcos de tus ojos me vieron, las lágrimas de tu río me dejaron ir.
Pero siempre voy a pensar en volver a tu hormigón. Siempre vas a ser mi novia gris.
Recuerdo que cuando me alejé de vos te juré volver. Fue una promesa sin fecha de vencimiento pero te aseguro que no debe faltar mucho para que llegue el día.
Con vos pasé todo y fuiste mi primera vez en cada una de las cosas. Debe ser por eso que tengo la certeza que volveré a vos, indefectiblemente.
Aunque me haga el difícil, aunque las circunstancias indiquen lo contrario, aunque los años y el mundo te cambien. Aunque el tiempo y los desamores me corrompan.
Fuiste mi primer cigarrillo, mi primer cerveza, mi primer amor. Mi primer sangría, mis noches de verano, mis mañanas de invierno. Fuiste un montón de gente, de amigos, de disputas. Fuiste una pila de errores, de odios, de metegoles.
Fuiste la Bety, la plaza, el campito. Fuiste los techos de tejas, los tanques en fila y las veredas anchas. Fuiste las calles plenas de azahares o lo que sean, fuiste la L, Loyola, Independiente, Atenas o Floresta.
Es increíble como me embarga la nostalgia, y soy capaz de subir a los techos a ver si al menos veo algo que se parezca a vos.
Se que como muchas en mi vida te quedaste esperando, me viste partir, me aguardarás volver. Esos arcos de tus ojos me vieron, las lágrimas de tu río me dejaron ir.
Pero siempre voy a pensar en volver a tu hormigón. Siempre vas a ser mi novia gris.
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