martes, 20 de septiembre de 2011

La esquina del infinito



La historia comienza con un hombre parado en la esquina. Si, así de simple. Un tipo común parado en una esquina. Que no es cualquier esquina, es ésta. Las esquinas son para eso, para que los hombres comunes se detengan a pensar. Pero común no es una forma peyorativa de decir que es cualquiera; es un tipo capaz de pararse en una esquina a pensar.
Entonces decíamos que la historia comienza aquí, con un tipo parado en una esquina; de aquí se desprenden muchas cuestiones. Él está pensando, porque los tipos que se paran en las esquinas son los que piensan, son los que se paran en esas encrucijadas y analizan adonde seguir.
Mucho se ha dicho y cantado sobre las esquinas y es simplemente o difícilmente, porque ellas presentan muchos desafíos. Una esquina es más que una curva en el camino de la vida. Siempre te dicen que hay que ser recto, que en la vida hay que caminar derecho, pero es todo una falacia. Nuestro recorrido esta pleno de curvas y contracurvas. Y si uno se para en la esquina, como este tipo, se da cuenta que nuestro caminar derecho es la curva que tomará otro, así como nosotros, es probable que doblemos en la próxima.
Y el tipo sigue parado en la esquina, con una mano en el bolsillo del pantalón y seguro, con un cigarrillo en la otra. Porque los que se paran en la esquina siempre están fumando, para todos lados. Miran esa encrucijada. Todas esas direcciones posibles que te brinda una esquina, que en este caso es ésta, pero podría ser aquella o aquella de enfrente. Y se puede decir, pero son cuatro esquinas nomás, cuatro posibilidades, pero no.
Y eso debe pensar el tipo parado en la esquina, mientras fuma ese cigarrillo. Porque las cosas importantes pasan en las esquinas, por eso hay canciones, poemas, ensayos, tangos, todos dedicados a las esquinas. Hay ciudades con el nombre esquina. Y si no la nombran, ponen un farol como protagonista; pero el farol, ¿dónde está?
Ahí está, parado, fumando, eligiendo adonde ir, de donde venir, observando como el mundo se anuda en una esquina. Las cosas grandes suceden en una esquina y las pequeñas también.
Uno corre a la esquina a ver si viene el colectivo o si encuentra un taxi, uno se para en la esquina, como quizá esta haciendo este tipo, a ver si viene el ser amado, o se va, dejando tras él, sólo el olvido. A la esquina te mandan a ver si llueve, de igual manera te mandan a comprar pan. Porque resulta que las despensas están en la esquinas, no como los hipermercados despersonalizados que están en todos lados para donde alces la mirada, envolviéndote con precios bajos siempre.
El tiempo pasa en la esquina, donde se juntan los pibes, que lo miran al tipo pensando en manguearle justamente un mango “pa la birra”. Y quizá el tipo está pensando en tomarse una también, porque convengamos que, alguien parado en una esquina fumando y viendo el tiempo rodar, no toma champagne, seguramente toma cerveza o vino y de vez en cuando un vermú.
Y el policía que está escondido a mitad de cuadra, lo observa sospechando al tipo de la esquina. Porque los policías no se paran en las esquinas, se guarecen a mitad de cuadra, porque les falta esquina, les falta mundo. Por eso son policías.
La única forma de ver un uniformado en una esquina es si le instalaron una garita, si lo encerraron en un cubículo donde sentirse seguros. Porque los policías son tipos con miedo a las posibilidades que les brinda la esquina, de pensar y ser pensados, por eso se uniforman y se alejan de allí.
El tipo sigue parado en la esquina y a esta altura ya no es un tipo, es casi un filósofo del mundo del cemento, hilvanando miles de idas y vueltas, de “le das por aquella hasta chocar”, de giros en U, de “de la esquina pegale cuatro cuadras más”, de cuestiones que convergen en ese punto de inflexión de las arterias de la ciudad y de la vida.
Y nuestro héroe, erguido en esa intersección, ve una señorita y la sigue con la mirada. Y le mira el culo, porque los tipos en las esquinas son hombres y le miran el culo a las minas. Pero también la miraron cuando venía, y no solamente por una cuestión estética, la miraron venir, le sacaron una foto a los ojos. Y la vieron irse, le miraron el culo, pero luego, la siguieron con la mirada para ver qué camino tomaban, si seguían derecho, o si tomaban derecha u ojalá, izquierda. Porque los tipos parados en las esquinas miran culos, pero miran almas, buscando minas que se paren en las esquinas y se animen a doblar, torciendo la historia.
Y el tipo parado en la esquina, fumando de nuevo, observado por el policía y mangueado por los pibes, crece, no se queda en la mediocridad de la mitad de cuadra, no se estanca, salta de esquina en esquina, superándose. Porque la esquina siempre propone un más allá, porque incluso cuando no es el destino final, es referencia. Nadie dice “de mitad de cuadra, 10 metros más al sur”, se indica “de esta esquina haces tantos metros, es la puerta marrón”.
Y si usted se pregunta por el final de esta historia, que comenzó con un tipo parado en una esquina, entienda que no lo tiene. Es sólo una invitación a pararse ahí, si ahí, hacer equilibrio en el cordón y girar hacia todos los horizontes posibles que brinda una esquina.
Porque el tipo parado en la esquina, que apagó su cigarrillo, se dio cuenta, de que a mitad de cuadra solo movía el cuello para mirar si ir o venir, en cambio en la esquina debió girar su cuerpo para observar el panorama y echarse a andar.


Foto: MARTINIANO SCIEPPAQUERCIA - Esquina de Cosquín Nº1 - Año 1970

jueves, 15 de septiembre de 2011

La llamada


A continuación, la trascripción de una llamada telefónica de un argentino, registrada en una contestadora:

- Hola! Hola! Estás ahí? Dale contestame, se que estás ahí! Dale, levantá el tubo que quiero hablar con vos. Tengo muchas cosas que decirte, no quiero dejárselas a la máquina. Quiero que me escuches, en vivo y en directo, con todo lo que tengo adentro. Hola! Hola!...si no me atendés me vas a escuchar igual? Perdonáme…por favor perdonáme. No sé que me pasó, no sé en que estaba pensando. Pero estas cosas suceden, a vos también te debe haber pasado. Sé que te juré fidelidad eterna, a pesar de todo y de todos, hasta la muerte firmé mi amor por vos. Pero…no sé que me paso!! Vos viste lo que es? Lo viste? Decime si no se parece, entendéme, era lógica que pasara! No es que me olvidé de todo, pero….lo viste? Si ya sé, perdóname, ya sé que lo viste, y antes que yo. Pero lo viste bien? No sé si estarás enojado, espero que no, porque siempre fuiste muy abierto con este tema. Igual perdóname por no avisarte, pero se dio la posibilidad de verlo y fui. Y lo ví. Y nada va a ser igual. Ojo, yo a vos te sigo queriendo, pero con él, la cosa creo que va a ser diferente. Vos no fuiste ningún santo e hiciste muchas cosas para que esto pasara. No te hagas el boludo y admití que metiste la gamba muchas veces, yo te perdoné todo por los buenos tiempos. Lo viste? Se parece! Mucho! Pero es distinto, tiene algo que me dice que va a ser distinto. Más vale que nadie va a ser como vos, pero y si pasa? Y si él lo és? Yo no me podía quedar con la duda, por eso lo fui a ver, era una cita obligada. Cuánto tiempo más me vas a dejar hablando con la contestadora? Escucháme! Lo nuestro no termina, pero yo tengo que seguir mi vida, vos la tuya. Ya estábamos de acuerdo con eso, no vengas ahora con cuestiones sentimentales o con chantajes históricos. Sabés que eso es mala leche, aparte ya te dije que no me voy a olvidar nunca de vos. Pero lo viste? Si, lo viste, a vos no se te escapan estos detalles, a vos también te gustó. Cuando aparece se detiene el tiempo viejo! Todo el planeta queda como en coma, hasta que un shock eléctrico lo devuelve a la vida. Es un torbellino en sí mismo, es imposible no enamorarse de él. Me hizo acordar a cuando te vi por primera vez, tiene esa magia que vos me mostraste y que, perdóname, pero perdiste con el tiempo. Perdoname, en serio, te lo tengo que decir. Te sigo queriendo, pero no de la misma manera. Él me conquistó, con esa furia, con esa chispa. Espero escuches este mensaje, vas a entender enseguida. Nos estamos viendo. Chau y perdóname de nuevo. Chau!

Apretó el botón de la contestadora borrando el mensaje, y otros miles que habían ido llegando en los últimos tiempos. Comenzó a levantarse con algunas dificultades. No estaba delgado como en sus buenos tiempos, pero tampoco tan gordo como cuando estuvo al borde la muerte. Se dirigió hasta su sitio favorito en la casa, donde guardaba recuerdos gloriosos, fijó la mirada en la foto con aquel pibe de Rosario y sonrió.

miércoles, 18 de mayo de 2011

SI VA A COMPRAR UN MONITO SILBADOR


Ud. ha decidido comprar un Monito Silvador “Nicy Monkey”, sepa que lleva un producto óptimo, elaborado por Juguetes Argentinos RM con las más altas normas de calidad y seguridad, reguladas por el ERNSAD (Ente Regulador de Normas de Seguridad de Artículos Divertidos). Ese organismo no existe, lo busqué y no está, y el único teléfono que encontré en una guía de Encotel de 1984, me da con una lavandería coreana.
Este producto, hecho con orgullo en nuestra planta de Ramos Mejía, ha incorporado la última tecnología en juguetes, con un proceso controlado completamente por el Sistema Lazer Final, lo que le da a los materiales un acabado perfecto.
El mono en realidad tiene una pequeña inscripción debajo del sombrerito, casi imperceptible ya que la deben haber intentado borrar de la tela, que dice MADE IN CHINA. Uno dirá, la puta y Ramos Mejía? Es solo la importadora, que andá a saber si está en regla y demás. Y te digo, al mono no lo hicieron en China tampoco, seguramente tuviste la misma expresión que yo, “que raro, lo hicieron los chinos”. Pero no, la empresa MAGNUKARA TOYS CO. tiene sede en el país de Mao Tse Tung, pero en verdad, todo lo hacen en Hong Kong. Tienen unos galpones en una zona campestre, donde casi 2000 empleados trabajan 16 horas, cosiendo las partes, insertando el dispositivo electrónico que viene de Taiwan. Claro, de donde se lo mire, hay asombro por el crecimiento de China, algunos porque una vez terminado el comunismo se regodearon en como el capitalismo invadió todo, otros porque pueden mostrar que a pesar de todo hay miseria y que las grandes corporaciones se llenan de guita mientras no se cuantos millones de chinos andan en bici y usan trajecitos grises. Obvio que nunca había pensado en estas cosas, pero ahora me sobra el tiempo.
El Nicy Monkey viene equipado con dos dispositivos electrónicos de avanzada, realizados por Machinary* (Machinary es propiedad de Nicy Monkey), que incorpora un detector de movimientos único en el mercado, que emite una señal digital, decodificada y codificada por el microchip SD34657490-90, que elabora la señal sonora que emitirá el juguete. El mismo microchip, activa las frecuencias para el parpadeo de las luces. El sistema cuenta con la aprobación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación, Resolución Nº1878/09.
Nada de esto es cierto, la placa de contactos como te dije, la hicieron en Taiwan, y es la misma para el monito silbador, para la patrulla de policía, la ambulancia, uno de los Pokemon…ah…y una varita de Sailor Moon. Los producen en masa, en unas fábricas que son de terror, con productos contaminantes y algunos están almacenados desde hace diez años, ya que como todo, ensamblaron de millones y después la empresa desapareció o la compró otra y las cosas quedaron tiradas. Para que te voy a decir que si de casualidad cuando lo comprás silba, a los dos días las luces de los cachetes ya no prenden, y el parlante entra a hacer un ruido horrible, que no sabés si es un silbido o el gato que está teniendo sexo con un papel de lija. Otra cosa, los de la Secretaría de Ciencia y Tecnología deben haber cobrado una buena coima para aprobar la inspección de este mono, es increíble como inevitablemente, tanto las cosas buenas como las malas, necesitan de una alfombra de guita para caminar. Yo lo viví en mi laburo, las licitaciones, las compras, todo se manejaba aparentemente de forma limpia, pero si buscabas un poco, te dabas cuenta que siempre eran los mismos adjudicatarios, que inflaban los números para repartir guita para hacer campaña o para otras coimas. El soborno debe ser el aceite del engranaje del capitalismo.
El Nicy Monkey posee una indumentaria novedosa, con diez variantes distintas a elección del comprador, cocida a mano y de terciopelo Mejía Text* (Mejía Text es propiedad de Nicy Monkey). Ud. puede optar por el Nicy Monkey Policía, Bombero, Carpintero, Doctor, Futbolista, Bailarín, Obrero, Profesor, Estanciero y Ejecutivo.
Para hacer honor a la verdad me había interesado el Monito de Independiente, lo había visto en una despensa, pero el que conseguí tiene una simpática remerita roja con una carita y una inscripción en inglés. No tiene la camiseta de mi club pero al menos el color es parecido. Con el tema de los trajes es otra historia, será que de pretenden instalar ciertos estereotipos en la sociedad donde los pibes tienen que optar por esas profesiones? También estaría bueno saber, si es que algunas ves vieron la luz los trajecitos, cuantos optaron por el mono obrero o bailarín? Una porque los niños de hoy difícilmente conozcan que es un obrero, ya que el menemismo acabó con las fábricas en la década del 90; y el bailarín debería tener poco éxito, porque por más que se hable de la igualdad de género, la danza es para putos o tipos con mucho bulto.
El Nicy Monkey es el regalo ideal para los niños, por la calidad de sus materiales, por la suavidad de sus telas, y por innumerables horas de diversión, acompañándolo durante su crecimiento. No sé quiénes serán los asesores de marketing, si es que tienen, ya que lo compré para el más chico y me lo revoleó a los dos segundos. No era por la camiseta simil Independiente, ya que me salió de Racing por culpa del padrino, sino que simplemente no le gustó. El quería algo de Ben10 para el cumpleaños, pero andá a explicarle que salí tarde del trabajo y que no encontré juguetería abierta que acepte Sidecreer ya que de efectivo estoy muerto. Cómo explicarle que Ben10 es una moda pasajera, que los artículos cuestan una fortuna, sobre todo para el sueldo de un empleado público promedio. Andá a explicarle que al mono lo vendía un tipo en la peatonal cerca de la parada del cole, junto con unos posters de Hanna Montana y con el cual estuve media hora peleando el precio y pidiéndole el que él tenía colgado del cuello, ya que intuí, que debía ser el único que andaba bien.
Además, el Nicy Monkey es el adorno que marca la diferencia en su negocio u oficina, haciendo el ambiente más amigable para su cliente.
Después del rechazo de mi hijo, se me ocurrió llevarlo al laburo, como para divertirme con los compañeros, pero no imaginé que me iba a traer tantos problemas. Pasó Roxana por la puerta de mi oficina y en cuanto el mono la vió, largó un silbido tan fuerte que lo escucharon los jefes, la mina pensó que había sido yo, y como es contratada y anda re corta de guita, me demandó por acoso sexual. Los jefes que me tienen ganas de hace rato porque en las últimas elecciones les jugué en contra, me hicieron un sumario administrativo que ni te cuento. Ni hablar del quilombo que se armó en casa, Norma cansada por mis olvidos, la falta de guita y enterada de mi “acoso” a Roxana me hechó, bolso, un par de zapatos brasileros, una frazada y mono a la calle.
Garantía de por vida. Por sugerencias y comentarios www.nicymonkey.com.ar . Ud. ha decidido comprar un Monito Silvador “Nicy Monkey”. Ud. ha comprado felicidad y diversión, hecha con orgullo en Ramos Mejía.

Nota del autor: El siguiente folleto con estas anotaciones fue encontrado junto a un monito silbador, en las puertas de la fábrica abandonada Juguetes Argentinos RM en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. Se desconoce el paradero de su dueño, vagabundos de la zona dicen que lo oyeron hablando de un viaje a Hong Kong.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Hechizo


Seguro sos mi única salvación. No creas que no lo había pensado antes, pero me resistía a creer que este problema tiene que ver con vos y con nuestra corta relación.
Realmente lo nuestro fue eléctrico, con sólo verte de lejos esa tarde en el Foxboro Stadium, sabía que mi vida iba a cambiar. Pero no imaginé tanto. Los años y los estigmas que me persiguen de ese día, no me dejan vivir.
Cuantas cosas se dijeron de nosotros, cuantas fotos nos sacaron juntos. Y eso que estuvimos sólo unos minutos. Realmente parecíamos una pareja de estrellas de Hollywood, acosados por los paparazzis.
Ese día, en que se cruzaron nuestras miradas, que fui a tu encuentro y nos tocamos las manos, comenzaron los problemas.
Esa noche no podía dormir, cerraba los ojos y tenía clavada tu mirada, podía sentir el aroma de tu sudor, me seguía tu sonrisa.
Prendía la tele, y ahí estaba, nuestra imagen saliendo juntos. Nuestro momento mágico, pensé yo, pero después vinieron más noticias y ahí supe que algo había salido mal. Tu imagen llorando, todo tu país de luto, el mundo expectante.
Para que te voy a atormentar contándote todos los detalles de las desgracias que comenzaron a partir de esa tarde en el Foxboro Stadium.
En todos estos años, perdí los pocos empleos que pude conseguir, ninguna relación fue duradera y feliz, mi familia me abandonó por completo, la gente no quiere ni saludarme, fui una ermitaña, pero nunca terminé de convencerme que era por vos.
Desesperada, intenté consultar a chamanes, curanderos, magos y charlatanes, quienes al solo verme, me echaban entre maldiciones y alaridos, sin solo tocarme. Hice dos viajes al Vaticano para que el Papa de turno me bendijera aunque sea, pero ni Juan Pablo II ni el que está ahora, como se llama? Quisieron recibirme o imponerme las manos.
Fui hasta Jerusalem, punto donde confluyen las religiones más convocantes del planeta y nada, los peregrinos huían de mi y creo que fui la causa de una de las avalanchas mortales en la Meca.
Por más de 15 años recorrí el mundo buscando el exorcismo, alguien que sepa quitarme esta pesada carga, esta maldición que hace de mi vida un calvario.
Y lo descubrí, seguro sos mi única salvación. Mi pedido es desesperado. Necesito que me cures, tocame de vuelta, apretame fuerte, porque desde esa tarde en el Foxboro Stadium, nadie quiere agarrarme de la mano.
Ingrid María